En cualquier época del año un carpaccio de buena carne o de pescado me encanta, pero sobre todo en verano que apetecen cosas mas frescas. Como muchos de  los platos de la cocina italiana me gusta por su sencillez y fácil preparación.

Lo importante para un buen carpaccio es en primer lugar  una carne de primerísima calidad y después la preparación que ha de ser muy fina. Esto último lo podemos conseguir dando a la carne un golpe de frío que nos permitirá cortarlo en lonchas del grosor que queramos.

Otro paso importante del carpaccio es la maceración a la que se somete la carne para impregnarla de sabores y aromas y dejarla con una ternura que hará que pueda desarcerse en la boca. El foia le da el toque sublime, al intercalarse entre la carne de buey….

Deja un comentario